domingo, 3 de febrero de 2013

Té Chai



Esta deliciosa bebida tradicional de India (preparada con té negro, canela, miel, jengibre, anís, pimienta y clavos) goza de mucha aceptación en México desde hace varios años. Pero como me resulta difícil encontrar un lugar donde lo preparen rico, cuando lo encuentro es motivo de regocijo.

El de Café Boston, en Morelia,  me parece que es el más rico de la ciudad. Aunque se aceptan otras sugerencias para ir a probar.



jueves, 3 de enero de 2013

Atún sobre rodajas de jitomate

Preparado por Félix Morales Prado.

Un aperitivo o acompañamiento fresco, rápido y fácil, se puede hacer con un par de jitomates firmes y de buen color, una lata de atún y un poco de queso parmesano recién rallado. Se presenta el plato con una cucharada de mayonesa al centro, para que cada comensal se sirva al gusto. Y ya está.


Tortillitas de camarón

Preparadas por @yurixicastro


Me traje a México una bolsa de harina de garbanzo con la intención de preparar unas tortillitas de camarón como las que preparan en Cádiz, para dárselas a probar a mis hijos. Como era de esperarse, les gustaron mucho. Desde luego que si algún español o española hubiesen probado mi invento, me hubieran lapidado porque utilicé camarones secos, tan comunes en México. 

La receta original lleva camarones, que en España son unos crustáceos pequeñísimos, mucho más que los que acá llamamos de pacotilla y además se mezclan vivos con la masa que se prepara con harina de garbanzo, harina de trigo, perejil fresco finamente picado, cebolla, ajo y un toque de azafrán. 

Como yo no vivo en la costa ni disponía de unos buenos camarones, me aventuré a experimentar con camarones secos, picados en pedazos finos y previamente descabezados. El resultado fue magnífico, mucho mejor de lo que me esperaba. 

Debo reconocer que no saben como las tortillitas de Cádiz, pero quedaron bastante sabrosas. Cuando quieran, les invito unas...


Salsa de ciruela amarilla

Preparada por @yurixicastro


En México resulta impensable comer sin una salsa. Las hay de todos los tipos: sin chile, poco picantes, muy picantes (no aptas para estómagos débiles), en crudo, tatemadas (asadas), cocidas, picadas, etc. Y las mejores, para mi gusto, son las que se hacen en molcajete, que es una especie de mortero de piedra volcánica que deja una textura muy agradable, pues no muele por completo los ingredientes. 

Esta salsa está hecha con ciruela amarilla y chile serrano asado. Así, sin más. Se le pone un poco de sal de grano para sazonar, además de que ayuda a moler y, al final, se le agrega un poco de cebolla finamente picada. El contraste de sabores es exquisito y acompaña muy bien una carne, un arroz, un pollo o lo que sea. Es, simplemente, ¡exquisita!



lunes, 3 de diciembre de 2012

Alacranes



Hace tiempo, el Gobierno del Estado de Michoacán organizó una degustación gastronómica muy peculiar, como se puede apreciar en la foto. La intención era invitar a la gente a iniciarse en el arte de la entomofagia. Pero la verdad es que yo fui más a apreciar los platillos que a probarlos. Eso de sentir patas en la garganta, no es lo mío. 

Mi hermano es biólogo de profesión y de vez en cuando solía hacer sus cultivos de gusanos para darnos. O luego los secaba y hacía harina para galletas. Pero nunca fui fan de estas prácticas. 

Sin embargo, por curiosidad, llevé a mis hijos al evento con la promesa de que todos probaríamos alguna cosa. Primero, nos ofrecieron huevecillos de abeja en una galleta. Su sabor era suave y de consistencia tersa. Eran bastante comestibles, digamos. Después, probamos hormigas que no sabían a nada. Estaban preparadas con tantos ingredientes, que no se distinguía ningún sabor ni consistencia en especial. Era una especie de ceviche (consultar "ceviche" en mi buscador de recetas para entender a lo que me refiero).  Luego, nos ofrecieron chapulines (chochos, saltamontes, grillos) secos, en una tostada de maíz. Esa fue una tortura para mí. El aspecto era grotesco y la sensación terrible. Cuando lo mascaba, sentía las patitas del bicho en mi lengua y en mi paladar, y me resultó una experiencia muy desagradable. Insoportable. Me lo tragué (literalmente) porque era el pacto con mis hijos (quienes, por cierto, se lo comieron sin ningún problema). Pero después de eso, decidí abandonar mi experiencia como devoradora de insectos, por muy nutritivos que estos sean. Y menos mal que renuncié a tiempo. El plato que seguía eran estos alacranes y para terminar, unas inmensas cucarachas de Madagascar. 


sábado, 17 de noviembre de 2012

Pastel ópera

Del Hotel Boutique Cortés, del D.F.

Mi pastel favorito, o uno de ellos, es el ópera. El que más me gustaba es el que venden (o vendían, creo) en las pastelerías El Globo de México, hasta que probé este en el Hotel Boutique Cortés del D.F., en una ocasión que fuimos a esa ciudad a festejar mi cumpleaños con Félix.

Si andan en el D.F. les recomiendo mucho que se pasen por este lugar y lo pidan en su restaurante. Es una verdadera delicia.


Tortilla de patata

Del Bar Juan José, de Huelva

Desde la primera vez que fui con mi Félix a España, me llevó a Huelva a probar la famosísima tortilla de patata al Bar de Juan José. Como suele suceder cuando se vende comida típica en otro lugar o país, en México no es la excepción y lo que venden como tortilla, simplemente, no tiene nada que ver. Yo no tenía muchas ganas de comer eso, pero Félix me insistió un poco y accedí de buena gana. Mi sorpresa fue mayúscula. ¡Qué delicia!

La tortilla de patata es jugosa, tierna por dentro y se sirve con mayonesa, como puede verse en la foto. Es un platillo que vale muchísimo la pena probar pero, insisto, preparada como debe de ser. 



Hígado con cebolla y perejil



Esta tapa la comí el verano pasado, afuera del mercado de Huelva. No es que me guste particularmente el hígado, pero me llamó mucho la atención la manera en que lo preparan ahí, así que lo pedí para probarlo. Se come frío, lo cual se me hizo rarísimo. En México lo acostumbramos comer encebollado y caliente, generalmente con tortillas de maíz y alguna salsa picante. 

Éste se sirve en frío, con cebolla, perejil y con un chorrito de aceite de oliva crudo. La verdad es que no sabe mal, pero tampoco es un gran manjar. Y como casi todas las vísceras, es muy barato. 


viernes, 19 de octubre de 2012

Pan a las finas hierbas

Preparado por @yurixicastro


El placer de hornear pan en casa, difícilmente lo supera otra cosa. El olor que impregna la cocina y el poder disfrutar de un pan calientito es de los recuerdos que, sin duda, se nos quedan para siempre. 

Pues me di a la tarea de hacer unos bollitos para mis hijos y quedaron tan ricos, que hasta crudos se los querían comer. Originalmente quise hacerlos tipo baguette, pero cambié de parecer y los hice mejor en pequeñas bolitas. Harina, aceite de oliva, linaza, ajonjolí negro, salvado de trigo, perejil, cebolla y ajo en polvo, hinojo, albahaca y sal, dieron como resultado esta exquisitez. 

La próxima vez los rellenaré de queso. Ya les contaré...


Mojama



La mojama es un producto típico andaluz, también llamado "jamón del mar". Es lomo de atún curado de un modo similar que el jamón serrano. Se come en rebanadas muy finas como aperitivo con un buen vino blanco y en ocasiones se le agrega un chorrito de aceite de oliva. En este caso, lo comimos en casa Félix y yo, así, al natural. 


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